Artículos y anotaciones generales

30 de Enero, 2007, 10:18: JoseGeneral

Por problemas técnicos, emigramos a:

www.joseoscarlopez.blogspot.com

Gracias por su atención. ¡Y no olviden vitaminarse y supermineralizarse!

11 de Enero, 2007, 18:03: JoseGeneral

Media hora antes del recital de Troadio Alfonseca, el centro cultural del barrio del Carmen estaba a rebosar de gente. No soy aficionado a estos tinglados, pero algún amigo dado a las musas -no sé si también a la inversa, nunca compartió conmigo ninguno de sus trabajos- me habló alguna vez que charlábamos -no siempre lo hacíamos- de enormes salas vacías en las que las brillantes metáforas reverberan huecas, para nadie.

Pero no resultó del todo exacta, su información, y ahora lamentaba mi aspecto: todos lucían audaces atuendos, anillos de metal en los lugares más insospechados del cuerpo, así como tatuajes y neones; todo allí brillaba, de una u otra forma, arrinconando a despistados como yo, refugiados en su americana de saldo, embutidos en sus pantalones chinos, un desastre absoluto, en definitiva.

Me costó bastante encontrar sitio, sólo lo logré en una esquina, delante de una columna y algo alejada del escenario. Unos muchachos habían arrancado los sillones de delante para prenderles fuego y después saltar entre las llamas medio desnudos, haciendo sonar abalorios que colgaban de sus muñecas y tobillos, mientras otros escupían fuego, hacían juegos malabares con pelotas de colores o jugaban al ajedrez y al go con animales amaestrados que conducían hacia los tableros dispuestos a lo largo de los pasillos asidos con cadenas.

Una breve melodía de violines anunció la aparición inminente de Alfonseca. El escenario fue ocupado por un grupo de muchachas semidesnudas bailando una especie de danza del vientre, o más bien se asemejaban a un grupo de esquizoides remedando una suerte de danza del vientre. "¡Las ménades de Alfonseca!", gritó alguien, y quizás influido por mis últimas lecturas se me antojó la voz de Dios. Pero no, no era Dios, sino alguien encaramado en una torre de universitarios de tres pisos que al terminar su aviso se derrumbó, arrastrando con ella a otras cuatro que se habían erigido, imitándola, a su alrededor.

11 de Enero, 2007, 10:02: JoseGeneral

El frío congelaba la humedad adherida a los objetos, construyendo una segunda
ciudad de escarcha. Los gatos y los ladrones resbalaban por las cornisas,
mientras los [ilegible] usaban los trombones y los violines para arrastrarse,
encaramados a los tablones de madera que habían arrancado del escenario para
transformarlos en improvisados esquíes que sujetaban a sus pies con correas, y
avanzar así por las extensas pendientes de [ilegible]

30 de Noviembre, 2006, 12:16: JoseGeneral
Soñé que dormía. Y dormí.
22 de Noviembre, 2006, 11:08: JoseGeneral

Fui al desierto pero no para quedarme, aunque me quedé dormido. Dejé mi
mente en blanco, vacía, eso lo explica todo. Estaba cansado de las cosas,
las ideas, las personas, los deberes, de las cosas en general, de las
palabras no. Fui para escribir una historia, un poema, el trozo de una
novela, escribir algo, pero fui sin nada: iba a escribirlo todo en mi
cabeza. Finalmente no escribí nada; no yo, lo hizo todo el sueño.

Si hubiese podido, habría ido desnudo. Pero soñé que estaba desnudo. No recuerdo más
del sueño.

21 de Noviembre, 2006, 12:17: JoseGeneral



Las tardes pasaban despacio en el infierno. Lo difícil era evitar a los
auténticos pecadores. Hoy, ella ha venido a visitarme. Mañana seremos
libres.

Esa noche soñé que dormía y que ella estaba a mi lado. Me despertaba
excitado pero ella me ignoraba. Volví a dormirme y esta vez soñé que a mi
otro lado había un caballo y que su falo estaba sobre mí, flácido a pesar de
que ella lo acariciaba. Me despertó una sensación pringosa. Se lo hubiese
contado, pero ya ni recuerdo el tiempo que hace que no la veo.

Fui a ver a un amigo para que interpretase todo eso, le gusta interpretar
los sueños de los demás; hay gente para todo, en el infierno. Estaba
trabajando. Dibuja tebeos. No me invitó a desayunar, porque ya lo había
hecho o quizás porque nunca desayuna. Se rió de buena gana y soltó tópicos
de manual, nada que no esperase, no es extraño porque Freud vive abajo, es
el portero. Pasamos el resto de la mañana fumando en su terraza, mirando a
los condenados.

Por la tarde volví a buscarla, pero no la encontré. Repasé mis nociones de
lengua china. Nada que no hiciese a diario, cualquier tarde. El crepúsculo,
como siempre, fue espectacular. Al fin y al cabo, juega en casa.

Me negué a dormir y enseguida vino un ángel. ¿Ha llegado ya la hora de mi
liberación?, le pregunté. No, aún no. Me pidió que le acompañase pero en el
momento en que mis pies abandonaron el alféizar de la ventana del dormitorio
mi cuerpo se desplomó contra el empedrado de abajo.

Algún día lo lograré, me dijo al día siguiente mi amigo mientras me enseñaba
un enorme trozo de papel en blanco. ¿Qué lograrás?, le pregunté. Me miró
como si fuese idiota. Esa mañana tampoco me invitó a desayunar.

15 de Noviembre, 2006, 8:01: JoseGeneral

Soñé que interpretaba en un teatro aquella canción de Alberto Pérez:

YO TENÍA UNA OVEJIIITA LUCERAAA QUE DE CAMPANIIIILLAS LE HE PUESTO UN COLLAAAAR.

Pero lo realmente importante del sueño, el momento apoteósico, y tiemblo con sólo recordarlo -¿he dicho tiemblo? Espasmos, me dan espasmos-, llegaba con el estribillo. El piano enmudecía cuando yo entonaba aquello de:

ME GUSTA CUANDO BALAAA LA OVEJITAAAA.

Me levantaba e invitaba al público a seguirme.

Y todos balaban conmigo, mamá.

10 de Noviembre, 2006, 12:49: JoseGeneral

Llevo tiempo sin escribir en el blog y ni falta que me hace, la verdad, pero
los amigos, esos tipos que se creen con derecho a opinar de vez en cuando
sobre tus cosas por el mero hecho de que tú lo haces de vez en cuando con
las suyas y casi siempre con mejor criterio, insisten en que lo haga. Amigos, cuánto crimen cometido con ese
nombre... Amigos blogueros, más bien, que al fin y al cabo, según mi
experiencia, son los más pesados. Así Mastronardi o Sr. Hueso. Venga, allá
voy.

Yo es que hice un blog hace un año, y era una obra maestra, creo, pero
diversas experiencias me llevaron a una terrible paranoia nocturna en la que
decidí borrarlo de la red antes de que los extraterrestres vinieran a
bombardear mi cubil. Y claro, ahora me jode, porque a) ya no tengo paranoias
y b) cuando las tengo, que es a menudo, no me importa, porque he aprendido
judo, taekwondo, kungfú y me veo capaz de enfrentarme a cualquier amenaza,
bombarderos interestelares incluidos -arañas de Klossowski quizás no,
todavía, así que por favor, POR FAVOR...: no más bucles temporales, Mr. K,
se lo suplico.

Y entonces..., y entonces..., y entonces...: ¿cómo superar aquel blog que ya
flota en el ciber-limbo? Por eso ahora, que he abierto este pálido reflejo
sin aura, cito a Mairena y al emperador retirado Sutoku y a José Maya y a Blanchot y a
Antón Wu, así a bote pronto. Y con eso sirve. ¿No?

¿Por qué no sigo leyendo mi Arco Iris de Gravedad y me dejo de
paparruchadas?

¿De qué sirve todo esto? ¿Alguien puede contármelo?

¿Estáis ya contentos?

¿ES
TÁIS

YA

CON
TEN
TOS?

29 de Diciembre, 2005, 14:40: JoseGeneral

 

  EL VIAJERO IMAGINARIO

¿A decide marchar en dirección a B o es B quien deja que A se acerque ¿Puede A atraer a B y hacerlo A o viceversa? ¿Han sido A y B siempre distintos?

¿Fue antes la tortuga o la carcasa? ¿Qué tiene que ver todo esto con el motivo de la exposición de esta noche? ¿Contar, acaso, una anécdota probable? ¿Una nueva mixtificación que sea el fin de las mixtificaciones y el venero de un río más, nuevo, que es el mismo y diferente?

¿Con qué historia fantasear si acaba la jornada, estamos solos y nos sentimos felices, de alguna manera, y también, es posible, acompañados? ¿La historia del visir y la princesa? ¿O el mago que a los sueños descendía a rescatar almas errantes mirando partir cada noche bajeles y suspiros de cartón piedra en el alféizar que da al leve rumor de la plaza de vasijas móviles (y a eso le llamaban cielo),

o considerando a Reed Richards (también conocido como Mr. Fantástico) un interlocutor válido, aunque dejemos en suspenso toda la historia de su amigo Silver Surfer (si es que alguien como él puede tener entre los terrestres eso que convenimos en llamar amigo, atrapado por siempre o hasta el siguiente arco argumental en la atmósfera de nuestro planeta, él que surcó como heraldo a su pesar de Galactus, destructor de mundos, los confines del universo)

y así podríamos seguir toda la noche, ciertamente, con éste y otros recursos habituales de la novela gótica, según apunta una voz imaginaria que reconocemos como antigua y al tiempo como próxima, nuestra y de alguien más, más grande que nosotros y también íntima, pequeña y delicada, fuerte y acaso eterna, indestructible? Más concretamente:

si sólo pueden decirse fragmentos ¿no debiera recurrirse a aquellos que mejor explican todo o nada? Es decir ¿debiera recurrirse a lo inesperado convencional o esperar tranquilamente aquello que de todas formas, y aún desagradable, y dicho de algún modo, nos redima, aunque ya no quede nada de lo que tengamos que redimirnos en un presente que es eterno al construirlo a diario y está en todas partes? 

¿De qué hablamos cuando hablamos de lo hermoso o de lo triste, del dolor y lo agradable, la maldad o la bondad? Son, sin duda, factores en los que pensar a la hora de empezar o terminar reflexiones nacidas en instantes perecederos, que no nos sirven... ¿Es quizá conjurable una mezcla descuidada y libre, que imite aun consciente, todavía y por eso, los márgenes de una vida silenciada que se torna vida en algún modo?

¿Decir los días son largos como aspirinas y comidas de negocios, o las noches a veces largas, a veces cortas  y a veces más cortas? ¿Puedes imaginar lo que era ver llover desde el piso cuarenta de un edificio de oficinas en el centro de Tokio?

¿Qué puede decirse de palabras como noches o días, lugares, momentos, relojes y trenes, aquello de la vida que no sea tedio o rutina: sonrisas, fantasías y malentendidos, insomnio y vuelta a empezar, aunque estemos equivocados? Siempre que estemos de acuerdo llegando a cualquier punto como una madrugada en que el descanso se haga forma

o tengamos al menos la más mínima sospecha de que hablamos de lo mismo si decimos que los mapas al tesoro los guarda cada uno en su propio corazón, aunque a diario (decir abrázame) luchemos por llegar al otro, ¿no es decir obviedades hermosas con la que cerrar unas palabras en mañanas frías que ya despuntan, silenciando la lluvia de ayer aunque resten los charcos en la acera de hoy,

y que en el caso de que quisieran ser algo más allá de su propia inteligibilidad sólo se amarían a sí mismas, solitarias y caducas?

Antón Wu 

26 de Diciembre, 2005, 12:55: JoseGeneral

Nose wo hayami

iwa ni sekaruru

takigawa no

warete mo sue ni

awamu to zo omou.

Emperador retirado Sutoku

(aunque la rápida corriente / sea dividida por las rocas / que retienen su curso, / sé que las aguas volverán a correr / para unirse de nuevo) 

26 de Diciembre, 2005, 0:44: JoseGeneral

Escribir, volverse loco, morir, u "Homenaje a Maurice Blanchot". (Imagen de José Maya)

26 de Diciembre, 2005, 0:28: JoseGeneral

Ta poitrine sur ma poitrine, Hein? Nous irions, ayant de l´air plein la narine, aux frais rayons du bon matin bleu, qui vous baigne du vin de jour...? Quand tout le bois frissonnant saigne muet d´amour.

Arthur Rimbaud

(Regazo contra regazo, / ¿y si nos fuéramos, / por la luz fresca y radiante, / y el pecho lleno / de un alba azul que nos baña / de vino y sol? / Cuando el bosque sangra, trémulo, / mudo de amor.)

25 de Diciembre, 2005, 20:16: JoseGeneral

 

La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.

AGAMENÓN. Conforme.

EL PORQUERO. No me convence.

***

La verdad del hombre empieza donde acaba su propia tontería. Pero la tontería del hombre es inagotable.

(Juan de Mairena, Sobre la verdad)