El frío congelaba la humedad adherida a los objetos, construyendo una segunda
ciudad de escarcha. Los gatos y los ladrones resbalaban por las cornisas,
mientras los [ilegible] usaban los trombones y los violines para arrastrarse,
encaramados a los tablones de madera que habían arrancado del escenario para
transformarlos en improvisados esquíes que sujetaban a sus pies con correas, y
avanzar así por las extensas pendientes de [ilegible]