|
Fui al desierto pero no para quedarme, aunque me quedé dormido. Dejé mi mente en blanco, vacía, eso lo explica todo. Estaba cansado de las cosas, las ideas, las personas, los deberes, de las cosas en general, de las palabras no. Fui para escribir una historia, un poema, el trozo de una novela, escribir algo, pero fui sin nada: iba a escribirlo todo en mi cabeza. Finalmente no escribí nada; no yo, lo hizo todo el sueño.
Si hubiese podido, habría ido desnudo. Pero soñé que estaba desnudo. No recuerdo más del sueño.
|