30 de Noviembre, 2006, 12:16: JoseGeneral
Soñé que dormía. Y dormí.
22 de Noviembre, 2006, 11:08: JoseGeneral

Fui al desierto pero no para quedarme, aunque me quedé dormido. Dejé mi
mente en blanco, vacía, eso lo explica todo. Estaba cansado de las cosas,
las ideas, las personas, los deberes, de las cosas en general, de las
palabras no. Fui para escribir una historia, un poema, el trozo de una
novela, escribir algo, pero fui sin nada: iba a escribirlo todo en mi
cabeza. Finalmente no escribí nada; no yo, lo hizo todo el sueño.

Si hubiese podido, habría ido desnudo. Pero soñé que estaba desnudo. No recuerdo más
del sueño.

21 de Noviembre, 2006, 12:17: JoseGeneral



Las tardes pasaban despacio en el infierno. Lo difícil era evitar a los
auténticos pecadores. Hoy, ella ha venido a visitarme. Mañana seremos
libres.

Esa noche soñé que dormía y que ella estaba a mi lado. Me despertaba
excitado pero ella me ignoraba. Volví a dormirme y esta vez soñé que a mi
otro lado había un caballo y que su falo estaba sobre mí, flácido a pesar de
que ella lo acariciaba. Me despertó una sensación pringosa. Se lo hubiese
contado, pero ya ni recuerdo el tiempo que hace que no la veo.

Fui a ver a un amigo para que interpretase todo eso, le gusta interpretar
los sueños de los demás; hay gente para todo, en el infierno. Estaba
trabajando. Dibuja tebeos. No me invitó a desayunar, porque ya lo había
hecho o quizás porque nunca desayuna. Se rió de buena gana y soltó tópicos
de manual, nada que no esperase, no es extraño porque Freud vive abajo, es
el portero. Pasamos el resto de la mañana fumando en su terraza, mirando a
los condenados.

Por la tarde volví a buscarla, pero no la encontré. Repasé mis nociones de
lengua china. Nada que no hiciese a diario, cualquier tarde. El crepúsculo,
como siempre, fue espectacular. Al fin y al cabo, juega en casa.

Me negué a dormir y enseguida vino un ángel. ¿Ha llegado ya la hora de mi
liberación?, le pregunté. No, aún no. Me pidió que le acompañase pero en el
momento en que mis pies abandonaron el alféizar de la ventana del dormitorio
mi cuerpo se desplomó contra el empedrado de abajo.

Algún día lo lograré, me dijo al día siguiente mi amigo mientras me enseñaba
un enorme trozo de papel en blanco. ¿Qué lograrás?, le pregunté. Me miró
como si fuese idiota. Esa mañana tampoco me invitó a desayunar.

15 de Noviembre, 2006, 8:01: JoseGeneral

Soñé que interpretaba en un teatro aquella canción de Alberto Pérez:

YO TENÍA UNA OVEJIIITA LUCERAAA QUE DE CAMPANIIIILLAS LE HE PUESTO UN COLLAAAAR.

Pero lo realmente importante del sueño, el momento apoteósico, y tiemblo con sólo recordarlo -¿he dicho tiemblo? Espasmos, me dan espasmos-, llegaba con el estribillo. El piano enmudecía cuando yo entonaba aquello de:

ME GUSTA CUANDO BALAAA LA OVEJITAAAA.

Me levantaba e invitaba al público a seguirme.

Y todos balaban conmigo, mamá.

10 de Noviembre, 2006, 12:49: JoseGeneral

Llevo tiempo sin escribir en el blog y ni falta que me hace, la verdad, pero
los amigos, esos tipos que se creen con derecho a opinar de vez en cuando
sobre tus cosas por el mero hecho de que tú lo haces de vez en cuando con
las suyas y casi siempre con mejor criterio, insisten en que lo haga. Amigos, cuánto crimen cometido con ese
nombre... Amigos blogueros, más bien, que al fin y al cabo, según mi
experiencia, son los más pesados. Así Mastronardi o Sr. Hueso. Venga, allá
voy.

Yo es que hice un blog hace un año, y era una obra maestra, creo, pero
diversas experiencias me llevaron a una terrible paranoia nocturna en la que
decidí borrarlo de la red antes de que los extraterrestres vinieran a
bombardear mi cubil. Y claro, ahora me jode, porque a) ya no tengo paranoias
y b) cuando las tengo, que es a menudo, no me importa, porque he aprendido
judo, taekwondo, kungfú y me veo capaz de enfrentarme a cualquier amenaza,
bombarderos interestelares incluidos -arañas de Klossowski quizás no,
todavía, así que por favor, POR FAVOR...: no más bucles temporales, Mr. K,
se lo suplico.

Y entonces..., y entonces..., y entonces...: ¿cómo superar aquel blog que ya
flota en el ciber-limbo? Por eso ahora, que he abierto este pálido reflejo
sin aura, cito a Mairena y al emperador retirado Sutoku y a José Maya y a Blanchot y a
Antón Wu, así a bote pronto. Y con eso sirve. ¿No?

¿Por qué no sigo leyendo mi Arco Iris de Gravedad y me dejo de
paparruchadas?

¿De qué sirve todo esto? ¿Alguien puede contármelo?

¿Estáis ya contentos?

¿ES
TÁIS

YA

CON
TEN
TOS?