29 de Diciembre, 2005, 14:40: JoseGeneral

 

  EL VIAJERO IMAGINARIO

¿A decide marchar en dirección a B o es B quien deja que A se acerque ¿Puede A atraer a B y hacerlo A o viceversa? ¿Han sido A y B siempre distintos?

¿Fue antes la tortuga o la carcasa? ¿Qué tiene que ver todo esto con el motivo de la exposición de esta noche? ¿Contar, acaso, una anécdota probable? ¿Una nueva mixtificación que sea el fin de las mixtificaciones y el venero de un río más, nuevo, que es el mismo y diferente?

¿Con qué historia fantasear si acaba la jornada, estamos solos y nos sentimos felices, de alguna manera, y también, es posible, acompañados? ¿La historia del visir y la princesa? ¿O el mago que a los sueños descendía a rescatar almas errantes mirando partir cada noche bajeles y suspiros de cartón piedra en el alféizar que da al leve rumor de la plaza de vasijas móviles (y a eso le llamaban cielo),

o considerando a Reed Richards (también conocido como Mr. Fantástico) un interlocutor válido, aunque dejemos en suspenso toda la historia de su amigo Silver Surfer (si es que alguien como él puede tener entre los terrestres eso que convenimos en llamar amigo, atrapado por siempre o hasta el siguiente arco argumental en la atmósfera de nuestro planeta, él que surcó como heraldo a su pesar de Galactus, destructor de mundos, los confines del universo)

y así podríamos seguir toda la noche, ciertamente, con éste y otros recursos habituales de la novela gótica, según apunta una voz imaginaria que reconocemos como antigua y al tiempo como próxima, nuestra y de alguien más, más grande que nosotros y también íntima, pequeña y delicada, fuerte y acaso eterna, indestructible? Más concretamente:

si sólo pueden decirse fragmentos ¿no debiera recurrirse a aquellos que mejor explican todo o nada? Es decir ¿debiera recurrirse a lo inesperado convencional o esperar tranquilamente aquello que de todas formas, y aún desagradable, y dicho de algún modo, nos redima, aunque ya no quede nada de lo que tengamos que redimirnos en un presente que es eterno al construirlo a diario y está en todas partes? 

¿De qué hablamos cuando hablamos de lo hermoso o de lo triste, del dolor y lo agradable, la maldad o la bondad? Son, sin duda, factores en los que pensar a la hora de empezar o terminar reflexiones nacidas en instantes perecederos, que no nos sirven... ¿Es quizá conjurable una mezcla descuidada y libre, que imite aun consciente, todavía y por eso, los márgenes de una vida silenciada que se torna vida en algún modo?

¿Decir los días son largos como aspirinas y comidas de negocios, o las noches a veces largas, a veces cortas  y a veces más cortas? ¿Puedes imaginar lo que era ver llover desde el piso cuarenta de un edificio de oficinas en el centro de Tokio?

¿Qué puede decirse de palabras como noches o días, lugares, momentos, relojes y trenes, aquello de la vida que no sea tedio o rutina: sonrisas, fantasías y malentendidos, insomnio y vuelta a empezar, aunque estemos equivocados? Siempre que estemos de acuerdo llegando a cualquier punto como una madrugada en que el descanso se haga forma

o tengamos al menos la más mínima sospecha de que hablamos de lo mismo si decimos que los mapas al tesoro los guarda cada uno en su propio corazón, aunque a diario (decir abrázame) luchemos por llegar al otro, ¿no es decir obviedades hermosas con la que cerrar unas palabras en mañanas frías que ya despuntan, silenciando la lluvia de ayer aunque resten los charcos en la acera de hoy,

y que en el caso de que quisieran ser algo más allá de su propia inteligibilidad sólo se amarían a sí mismas, solitarias y caducas?

Antón Wu 

26 de Diciembre, 2005, 12:55: JoseGeneral

Nose wo hayami

iwa ni sekaruru

takigawa no

warete mo sue ni

awamu to zo omou.

Emperador retirado Sutoku

(aunque la rápida corriente / sea dividida por las rocas / que retienen su curso, / sé que las aguas volverán a correr / para unirse de nuevo) 

26 de Diciembre, 2005, 0:44: JoseGeneral

Escribir, volverse loco, morir, u "Homenaje a Maurice Blanchot". (Imagen de José Maya)

26 de Diciembre, 2005, 0:28: JoseGeneral

Ta poitrine sur ma poitrine, Hein? Nous irions, ayant de l´air plein la narine, aux frais rayons du bon matin bleu, qui vous baigne du vin de jour...? Quand tout le bois frissonnant saigne muet d´amour.

Arthur Rimbaud

(Regazo contra regazo, / ¿y si nos fuéramos, / por la luz fresca y radiante, / y el pecho lleno / de un alba azul que nos baña / de vino y sol? / Cuando el bosque sangra, trémulo, / mudo de amor.)

25 de Diciembre, 2005, 20:16: JoseGeneral

 

La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.

AGAMENÓN. Conforme.

EL PORQUERO. No me convence.

***

La verdad del hombre empieza donde acaba su propia tontería. Pero la tontería del hombre es inagotable.

(Juan de Mairena, Sobre la verdad)